Esta mañana después de salir de mi hogar tuve un encuentro que me hizo formularme esta pregunta, ¿Qué tanto conocemos al prójimo?
Entonces llegué a estas reflesiones.
• Quien ora con rencor blasfema.
• La maldición viaja en órbita, siempre vuelve a su punto de origen.
• Quien vive en la mentira no sale de ella.
• El odio es un árbol con raíces muy profundas, pero nunca florece como el árbol del amor.
Finalmente concluyo, el amor teórico es de los poetas, el amor verdadero se practica.
martes, 8 de febrero de 2011
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