martes, 30 de agosto de 2011

martes, 8 de febrero de 2011

Esta mañana después de salir de mi hogar tuve un encuentro que me hizo formularme esta pregunta, ¿Qué tanto conocemos al prójimo?
 Entonces llegué a estas reflesiones.


• Quien ora con rencor blasfema.

• La maldición viaja en órbita, siempre vuelve a su punto de origen.

• Quien vive en la mentira no sale de ella.

• El odio es un árbol con raíces muy profundas, pero nunca florece como el árbol del amor.

Finalmente concluyo, el amor teórico es de los poetas, el amor verdadero se practica.

Como no he de quererte

Hurto


Del árbol de la vida,
He tomado sus mejores Frutos.
Calor de invierno.
Que brota de mi pecho ardiente
Para abrigar tu cuerpo aterrado,
Por las ventiscas invernales
De la soledad.

Primavera.
Belleza y colorido,
Rosas perfumadas que destilan
Sus néctares de ensueños
Y abren en tu corazón la puerta

De la alegría.
Allí, entraran mis versos
Letra por letra y tomaran asiento
En primera fila.
Y tu corazón guardara
En su eco los aplausos enardecidos
De mis versos.

Dela noche.
Su gigantesca sombra,
Que cobijan las sienes
de los enamorados.

Sombra oportuna para robarte…
Un beso.

De ese oscuro manto negro,
las estrellas y la luna.
Que al morir el sol
Vierten sus tibias luces
Celestiales y sorprenden
Nuestro amor al tiempo de
Robarte… otro beso.



Como no he de quererte

Como no he de quererte
Si aun repiten las paredes
De mi cuarto de soltero
Las palabras mudas de tus ojos
Te amo, te adoro, te quiero.
Tus preguntas innecesarias,
Pero comprensibles.

¿Me quieres?

¿Me amas?

¡Oh pequeño gorrión!
 Como no he de quererte
Pétalo de coral.
Como no he de amarte,
Si ágrafa era la cultura
De tu cuerpo, hasta el tiempo
De mi llegada

Si la dermis que forma
Tu vestido carnal, no tenía
Registrada entonces
Huellas dactilares.
Ni original, ni copias
de nombres algunos.

Como no he de quererte,
Alfa de mi amor.
Gota de ámbar.
Como no he de amarte,
Omega de mi soledad
Si vivo esta en mi recuerdo,
El momento en que mis manos
Llevadas por el deseo y la pasión
Escribieron el primer nombre
En las páginas de tu cuerpo.

Como no he de quererte,
Manantial de miel y rosas.
Si en tu rosada boca,
Se publicaron mis primeros versos.
Luego, en el diario vespertino
De tu espalda y en su edición
Especial de la noche.

Como no he amarte, paloma de marfil
Si tú viajas en invierno
Al sur de mi cuerpo,
En busca de calor
Como no he de quererte.
Como no he de amarte.
Si tú me has querido tanto.
Si tú me has amado tanto.
Si te siento mía
Mi pequeña flor,
Como no he de amarte
Como no he de quererte,
Si ya eres parte de mí.

Mi Reflesión Matinal

jueves, 6 de mayo de 2010

 
Presentación


Notas criticas sobre la obra poética de Ángel Cuello
¿Libertad de la poesía o poesía de la libertad?

Esta es una pregunta obligada al confrontar e estilo del poemario con creaciones como los titulados “Algo de mi”, “8 de marza”, “Que son”, “Oda a una compañera” y “Cuando”; porque en esas poesías la libertad se rige en protagonista de la poesía. Además ¿puede un poemario auto-titularse “Libertad de la poesía” 75 años después que Vicente Huidobro y otros vanguardistas empezaron a implantar el verso libre en Hispanoamérica?.

Pero es que la libertad que se da en esta poesía de Ángel Cuello, no es la de romper rima ni métrica tradicionales, tampoco es la de romper barreras que impedían tomar los acontecimientos políticos-sociales como temas centrales de la creación poética.

Se trata, en este caso de una poesía que se libera de l a santurronería, de la hipócrita moral sexual y que acomete con valiente sensibilidad todo lo que implica un amor a plenitud, un amor integral.

Y, como todo arte verdadero, lo hace con recursos muy originales. Si no, que lo digan las paradójicas enredaderas del poema “Esperanza” o las imágenes, alusiones y símiles del poema “Comercio” o el novedoso juego de figuras lógicas y variaciones del poema titulado “La soledad” y que decir de esa original criatura llamada “Cáliz”.

Toda esa fuerza creativa llega a su clímax cuando aparecen OBRAS PÚBLICAS: aquí Ángel Cuello demuestra que La poesía puede romper todas las barreras del erotismo, y si es verdadera poesía no habrá razones para sonrojos.

Prof. NARCISO GONZALEZ.



Cuando


Cuando la extensa noche
Refleje sus sombras
Cuando el sol apague
Sus candentes rayos
Cuando los vientos
Salgan de los confines
Del cielo para lanzar
Dióxido de carbono y
No el oxigeno que necesita
El cuerpo humano

Cuando el rio deje su cause
Porque siente que la madre
Mar lo llama

Solo cuando la madre tierra
Este parida de miembros heroicos
Y nuestras callen se bañen
Con la sangre del enemigo

Entonces podrá detenerse el proceso
De la revolución en mi amada
Patria.





Gaviota

No es tu belleza
No es tu color
No es tu tamaño
Es tu forma de volar

Es la pincelada
Que tú presencia
En tu vuelo le da
Al crepúsculo
a dejar en vilo

A la humanidad



Es el silencio

Que tu presencia ejecuta

En tu vuelo matinal

Y ensanche mi corazón

Llenándolo de felicidad.



Esa sensación de paz

Es la independencia.

Que tu volar produce

Cuando surcas los cielos

Sobre Las aguas verdes-azulada

De la mar tropical



Es el sosiego

Que mi espíritu encuentra

Cuando tu volar dibuja

La palabra libertad.




LLUVIA


Soy la lluvia
Recibe mi presencia

Despierta tu pasión

Ante mí



Soy la lluvia

Deja la llovizna

Caer por tu faz

Hasta humedecer

Tus pétalos



Soy la lluvia

Mi pequeña flor

Deja precipitarme

Hasta el final

De tu vida

Hacer un rio

En tu cuerpo

Y al nacer el alba

Bendecir tus pétalos

Con el rocío matinal.


 

La Rosa y el Rocío

Capullo que cerrado estas

Y ante mi presencia

Acentuaste tu color

Y te tornaste toda roja.



Tus pétalos vibran de emoción

Cuando yo los humedecía

Mientras se deslizaban fuera de ti

Tus pétalos por dentro se abrían



Y, apesar de mi frescura

Sudabas de alegría

Y tu exótica fragancia

En el medio se regaba

Y la brisa que me acompaña

Suavemente se la llevaba.
Y, al tiempo que tú cantabas

Y muy feliz reías

Arriba el sol observaba

Anunciando un nuevo día…


Alcoba
Por fin ha llegado la noche

Voy a tender mi cuerpo

En la alcoba de tu cuerpo

Posare mi cabeza

En tus almohadas

Jugare como un niño

Con tus almohadas
Saltare una y otra vez

Sobre tu sabana de piel
Me deslizare por tu alcoba

De la cabeza a los pies

Y cuando ya este cansado

Y tu estrujada de sudores

Entonces quedare tendido

En la alcoba de tu cuerpo

Hasta el arribo del alba.

Excursión
Explorar

Tu desierto

Durante el día

Bajo el calor

Excitante de tu

Cuerpo

Descansar

Por segundo

En tus pirámides

Antiguas

Ha sido una

Experiencia

Maravillosa.

 

Excursión II
Anoche

Cuando

Caminaba

En el

Desierto

De tu Cuerpo

Descubrí

Un oasis

Que  calmo

Mi sed.


Compañera
Compañera
Voy cabalgando

En el caballo

Blanco

De la poesía

Transitando los

Caminos del canto

Hasta llegar al

Poema de tu vida
Iré tomando mis versos

Que están volando

Les pondré la melodía

Del viento y del mar
Para que tu dulce voz

Los haga universal.

Dialogo
Ella: mira como la lluvia

deshace las pisadas

en el camino, que hicieron

viajeros en otros tiempos.
El: así, mis manos borraran

todas huellas sobre tu piel

y mis besos purificaran

tu cuerpo.
Ella: mira como la primavera

deshace los hielos

de ríos y montañas,

despertando la vida

de un profundo letargo
El: yo hare correr todas mis aguas

por el cauce de tu cuerpo,

llenando de vida las flores

de tus riberas.
Ella: dame paso,

soy un manto de sombra

con puntitos brillantes,

soy la noche.
El: dame paso,

soy un haz de luz

cortando un prisma

y pintando la vida

de mil colores nuevos,

soy el sol.
Ella: llévame de paseo

por los jardines reales,

con tus colores nuevos

pintemos las flores.
El: ven, monta junto a mí

el caballo blanco de la

poesía y hagamos surcos

entre rosas y violetas.
Ella: remóntame a lo más alto

del cielo y hagamos de paso

figuras con las nubes.
El: adhiérete a mi espalda

que vamos tomando altura

y yo hare tu cuerpo flotar

de felicidad sobre las nubes

de algodón.
Ella: toma mi cuerpo

que a ti te pertenece,

poséeme de tantas formas

como estrellas hay en el universo,

porque aquí no existen leyes,

tampoco sociedad

ni perjuicios, ni tabúes

que condenen nuestros actos.
El: ven, toma mis manos.
Ella: ven, toma las mías.



El: vamos a fundir nuestros cuerpos.



Ella: fúndete en este manto de sombra

con puntitos brillantes

y piérdete con su ultimo titilar.





El: voy a complacer tus deseos.

y surcare el manto de tu cuerpo

y hare que un haz de luz de mi universo

despierte tus sienes.













































La soledad



Domingo en la tarde

Paseaba con soledad,

La llevaba del brazo

Y reímos juntos

Y juntos cantamos

Y juntos bailamos



Ya estaba acostumbrado

A su compañía



Soledad que comparte

Mis fracasos y mis triunfos

Soledad que comparte

Mis penas y mis alegrías.



Seguimos caminando, caminando

Sin rumbo fijo, solo caminando

Ya el ocaso pisaba nuestros pasos

Y a distancia dos luceros titilaban

Anunciando la llegada de la noche.

Entonces, de pronto, tú apareciste

Si, tú llegaste de pronto

Y soledad sintió celos de ti

Y soledad perdió su presencia.
Por eso no veo a soledad

Ya no escucho a soledad

Solo a ti puedo verte,

Solo a ti puedo escucharte,

Solo a ti puedo tocarte.
Tú me invitas a pasear

Por las calles del bulevar

Y bailamos juntos

Y juntos reímos

Y cantamos juntos

Y caminamos, caminamos
Nos besamos y abrazamos

Nos abrazamos y besamos.
Un mundo de ilusiones

He forjado junto a ti.
De pronto te alejas

Sin decir palabras

Y después de tu partida

Ya no será igual, no,

Nada será igual

Aunque mi antigua soledad

Regrese nada será igual.
Porque tú vivirás en mis recuerdos

Y en el recuerdo no hay espacio

Para la soledad.